Consecuencias de no cambiar las pastillas de freno cuando toca

Las pastillas de freno, aunque no las veamos, son una parte imprescindible de todo el sistema de frenado de un vehículo. Con el uso, se van desgastando hasta llegar a los discos de freno. No cambiar las pastillas de freno a tiempo no solo afectaría a dicho sistema, sino que puede comprometer nuestra seguridad.

Qué son las pastillas de freno

Las pastillas de freno son unas piezas que se colocan justo a los discos de freno en un vehículo. Debido a los materiales con los que están fabricados, cuando hacen fricción unos con otros aquel se detiene.

Al cambiar las pastillas de freno con la regularidad que corresponde logramos mejorar la frenada y que esta se produzca en una distancia corto. De esta manera reducimos el riesgo de accidentes ante imprevistos. En cualquier caso, para que su funcionamiento sea el correcto, no solo estas deben mantenerse en buen estado, sino que los discos también deben estarlo.

Las principales averías que se dan son el propio desgaste de las pastillas y los discos. Al no cambiar las pastillas de freno cuando esto ocurre la frenada se vuelve más suave y requiere una distancia mayor para poder detener el vehículo completamente.

Cuando dicho desgaste es excesivo, podemos llegar a escuchar un chirrido. De ser así, debemos cambiar las pastillas de freno lo antes posible porque estamos dañando los discos. No obstante, dicho sonido también puede aparecer por la acumulación de polvo entre las pastillas y los discos. Bastará con acudir a un taller para que lo revisen y realicen una limpieza del sistema.

Cómo saber si es momento de cambiar las pastillas de freno

La señal más clara de que ha llegado el momento de cambiar las pastillas de freno es la dificultad para detener el vehículo. Si tenemos que pisar con fuerza o notamos que la frenada es demasiado suave, debemos acudir directamente a un taller.

En situaciones de conducción normal, y si sabemos que las pastillas están gastadas, podemos reducir la frenada con más antelación. Sin embargo, en el caso de que el vehículo que tenemos delante frene con brusquedad o que debamos detenernos por algún imprevisto, el sistema de frenado puede fallarnos y dejarnos inmersos en un accidente.

Los discos de freno, al estar fabricados en metal tienen una vida útil bastante larga. Por el contrario, debemos cambiar las pastillas de freno con mayor frecuencia porque están hechas con un material de fricción. Esto es, van a desgastarse progresivamente.

Cuando tengamos que cambiar las pastillas de freno, es conveniente revisar también los discos. Si vemos que estos ya han comenzado a deteriorarse también, se recomienda renovar todo el sistema en conjunto.

Otra avería que puede presentarse y que nos lleva a cambiar las pastillas de freno es el desequilibrado de los discos. Si adquirimos pastillas de baja calidad, podemos dañar el mecanismo, por lo que siempre es mejor adquirir productos de calidad en establecimientos de confianza.

Cambiar las pastillas de freno con regularidad no solo permitirá el funcionamiento correcto del sistema de frenado, sino que también puede ahorrarnos un buen disgusto cuando vamos al volante. Si necesitas revisar el estado de tu vehículo, en Álvarez Automóviles estaremos encantados de ayudarte.